miércoles, 16 de noviembre de 2011
Tipografía.
Representar la personalidad desde un punto de vista objetivo es fácil siempre y cuando se trate de otra persona que observamos desde fuera. Pero en este caso lo que se intenta es representar la personalidad propia, por lo que vemos todo de una manera más subjetiva e intentamos retratarnos de una forma más idealizada y acorde a lo que queremos ser más que a como somos.
En estos dos trabajos presento una división en mi personalidad, la cual asocio con el dualismo. Las dos cara de una misma moneda iguales a grandes trazos pero de diferente expresión. Esto sería acorde con el principio por el cual la personalidad de una persona se puede bifurcar, ya que no es rígida, y al no poder o no saber representarlo en una sola tipografía he decidido dividirla en dos.
En la primera se aprecia una tipografía con serifa, sobria y cordial que representaría mi parte más moderada que intenta pasar desapercibida; que recurre al sarcasmo y al humor negro; que disfruta con la música clásica, un buen libro y tranquilidad. Los trazos rígidos dan a entender un actitud un poco más agresiva, simulada con las curvas.
En el segundo observamos una tipografía de fantasía caótica, desordenada y llamativa. Está basada en las curvas en contraposición de la anterior en la que dominan los trazos rígidos. Intento representar una letra más pasional, acorde con mi forma caótica, autodestructiva y hedonista de ver el mundo. Se representa a un personaje extrovertido y amigable.
El color que elegí fue el negro, entre otras cosas, por la poca fortuna que tengo al utilizar colores y para recalcar el dualismo. El negro oponiéndose al fondo blanco.
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